A Miguel Ángel Cabeza la ingeniería hospitalaria lo cautivó “porque abarca de todo”. Es jefe de servicio de Ingeniería y Mantenimiento del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, donde dirige un equipo multidisciplinar de 70 personas que se encargan de la electricidad, la climatización, las aguas, los gases medicinales… “Es una pequeña industria encerrada en un complejo hospitalario y cada día es una sorpresa”, resume. Todos los servicios que se gestionan desde su departamento son “esenciales” para el buen funcionamiento del hospital. “Nos debemos al paciente, que es nuestro principal cliente”, afirma. Aunque recuerda sus años de universidad como “duros y exigentes”, terminó logrando el premio extraordinario fin de carrera. Si quieres saber la anécdota que vivió con su profesor de Álgebra y que todavía recuerda, dale al play

