La irrupción de la robótica humanoide en la industria protagoniza una jornada en COGITIAR

COGITIAR reunió en la tarde del martes 20 de octubre a representantes de la industria, la innovación y la tecnología para analizar el potencial de la robótica humanoide como herramienta estratégica para mejorar la competitividad industrial. El otro gran atractivo de la jornada fue la presencia de Cierzo, el nuevo robot AGIBOT X2 del Colegio, que mostró sus sorprendentes capacidades al presentar el acto, bailar al ritmo de la música e incluso opinar del futuro de su ‘especie’.

La sesión, que llenó el Salón de Actos de COGITIAR, puso el foco en una de las tecnologías con mayor potencial de transformación para el tejido productivo: la incorporación de sistemas robóticos humanoides capaces de colaborar con las personas, asumir tareas repetitivas o de riesgo y contribuir a mejorar la productividad y la flexibilidad en entornos industriales cada vez más exigentes. El encuentro giró en torno al impacto que tendrán los robots humanoides en las fábricas del futuro, reafirmando el compromiso de COGITIAR con la divulgación tecnológica y acercando a los colegiados las tecnologías emergentes llamadas a transformar el ecosistema industrial.

Una visión multidisciplinar sobre la industria del futuro

La jornada contó con la participación de expertos que abordaron la robótica humanoide desde diferentes perspectivas y que permitió a los asistentes conocer de primera mano los avances más recientes en este ámbito y visualizar aplicaciones reales de esta tecnología en procesos industriales.

La directora de Innovación, Desarrollo y Sostenibilidad de Grupo UB, Pilar Escanero, mostró el catálogo de robots que ofrece Tekio Robotics, la división de la compañía centrada en este negocio, para trasladar por qué son interesantes para las fábricas, ya que hay modelos que se adaptan a infinidad de aplicaciones: atención al público, retail, entretenimiento, investigación, seguridad, limpieza industrial, manipulación de mercancía, clasificación logística, carga y descarga… “Esta es otra revolución industrial. Los robots no van a sustituir a las personas, sino a liberarlas de realizar tareas repetitivas”, afirmó Escanero.

Por su parte, el director general de CIRCE, Andrés Llombart, puso de relieve la figura de los centros tecnológicos a la hora de adelantarse a la industria, recoger todos los casos complejos y eliminar los riesgos de implantación de la tecnología en las empresas. En su opinión, la primera decisión que se debe tomar “no es qué robot comprar, sino identificar dónde tiene sentido automatizar y traducir la necesidad en capacidades robóticas”. Asimismo, reivindicó el decisivo papel que juega la profesión en el futuro de la industria. “Hay muchos retos tecnológicos, y ahí los ingenieros tenemos mucho que hacer que decir”, subrayó.

La visión empresarial llegó de la mano de Juan Carlos Dueñas, director de planta de Linde+Wiemann en Pedrola (Zaragoza) y miembro de la junta de gobierno de COGITIAR, quien compartió la experiencia del sector industrial ante los desafíos de competitividad y productividad, resaltando el potencial de la robótica humanoide para complementar las capacidades humanas y reforzar la eficiencia de los procesos productivos. Dueñas, que preside el Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón (CAAR), repasó los casos de uso de los humanoides en el sector del automóvil y los pasos para integrarlos en la industria. Aunque admitió que todavía presentan limitaciones, Dueñas aseveró que los robots “representan una nueva oportunidad para mejorar la colaboración entre personas y máquinas, y su evolución permitirá ampliar sus aplicaciones y transformar progresivamente la industria”.

Ingeniería y tecnología para reforzar la competitividad industrial

Durante el encuentro se puso de manifiesto que la robótica humanoide está evolucionando a gran velocidad y comienza a posicionarse como una tecnología llamada a desempeñar un papel relevante en sectores como la automoción, la logística, el mantenimiento industrial o la fabricación avanzada. Los participantes coincidieron en señalar que la integración de estas soluciones requerirá una estrecha colaboración entre empresas, centros tecnológicos e ingenieros, así como nuevos perfiles profesionales capaces de diseñar, implementar y gestionar tecnologías cada vez más complejas.

En esta línea, la jornada sirvió también para reivindicar el papel de la ingeniería como motor de innovación y competitividad, así como la importancia de anticiparse a los cambios tecnológicos que marcarán el desarrollo industrial de los próximos años. Como destacó el propio Cierzo, “detrás de mí hay ingenieros; sin ellos, solo soy un montón de piezas en una caja”.

La elevada participación y el interés generado durante la jornada evidenciaron la creciente relevancia de la robótica humanoide en el ámbito industrial y la necesidad de seguir promoviendo foros de conocimiento que permitan afrontar con éxito los retos de la industria del futuro. En este sentido, COGITIAR tiene como objetivo ser un referente en divulgación para sus 5.000 colegiados en Aragón, y para la sociedad en general, de la robótica humanoide y acercar conceptos como la interacción persona-robot, la percepción del entorno, el movimiento autónomo o la integración de inteligencia artificial en sistemas robóticos físicos. Por eso, Cierzo estará disponible para colaborar con empresas, instituciones y organizaciones en jornadas, congresos, demostraciones, actividades educativas y encuentros relacionados con la tecnología y la innovación siempre que lo soliciten.